Reducción del impacto medioambiental mediante la evaluación del ciclo de vida

Unilever y UPM Raflatac han colaborado para crear un modelo que valore el impacto medioambiental de las etiquetas de embalaje a lo largo de todo su ciclo de vida. 


La evaluación del ciclo de vida permite a Unilever determinar el impacto medioambiental de las etiquetas de embalaje a lo largo de la cadena de valor, desde las materias primas hasta el uso por el cliente y la eliminación de residuos.

El impacto directo de la producción de Unilever es bastante pequeño y gran parte de la huella medioambiental de la empresa procede de las materias primas que utiliza.

"Nuestro objetivo es encontrar nuevas formas de reducir el impacto en el medio ambiente mediante la estrecha colaboración con nuestros proveedores de materias primas. Esto también mejora nuestro comportamiento ambiental", afirma Dave Hall, director de compra global de materias primas para decoración en Unilever.

La estrategia de Unilever incluye duplicar el tamaño de su empresa y reducir significativamente su huella medioambiental para 2020. También forma parte de esta estrategia la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero y del consumo de agua así como del volumen de desechos producidos.

"La evaluación del ciclo de vida nos permite observar la cadena de valor en su totalidad. Gracias a este enfoque, podemos identificar las áreas que tienen un mayor impacto en el medio ambiente para, a continuación, desarrollar estrategias que mitiguen este impacto".

Jan Hasselblatt, director de cuentas globales y relaciones de marca de UPM Raflatac, señala que el modelo de evaluación del ciclo de vida diseñado de forma conjunta es el más completo jamás creado en el sector. Engloba la búsqueda de materias primas, el transporte, la fabricación de etiquetas, la impresión y la eliminación de residuos.

"Los modelos anteriores no incluían las opciones de fin de la vida útil ni la impresión de etiquetas, dos factores fundamentales en la cadena. Disponemos de tres opciones de fin de la vida útil para los soportes de las etiquetas, en las que los residuos se llevan a vertedero, se incineran o se reciclan. UPM Raflatac puede reciclar los soportes de las etiquetas y utilizarlos para fabricar papel nuevo, lo que reduce significativamente la huella medioambiental del proceso", afirma Hasselblatt.

Una de las principales empresas de impresión del mundo también participó en el proyecto. Desde el punto de vista del medio ambiente, los factores más importantes del proceso de impresión son el número de etapas implicadas, los disolventes utilizados y la cantidad de energía empleada en cada etapa.

"Este proyecto es un ejemplo único de cómo un proveedor de etiquetas, una empresa de impresión y una marca de productos líder pueden colaborar para desarrollar soluciones de etiquetado sostenibles", comenta Hasselblatt.

UPM Raflatac ha proporcionado a Unilever datos sobre el impacto medioambiental de los productos de etiquetado. Estos datos servirán a Unilever para desarrollar su diseño de etiquetas y producir materiales de forma sostenible. También permitirán a la empresa mejorar su nivel de competitividad y aumentar los beneficios de sus negocios.

"Creemos firmemente en una cadena de suministro sostenible. Para poder crear una cadena de reciclaje que funcione de forma global es necesario que colaboren todos los miembros de la cadena. Disponer del mayor número de datos posible sobre el impacto medioambiental de los materiales que utilizamos nos facilitará la búsqueda de materiales en el futuro", declara Hall.